Roma

  • La ocupación de la península ibérica por los romanos comenzó en el año 218 a.C. debido a la guerra entre Cartago y Roma por el dominio del Mediterráneo. Desde la costa, las legiones fueron penetrando hacia el interior luchando con las poblaciones autóctonas o celtíberas y la conquista no terminó hasta el 19 a.C.. Así, Hispania (nombre que le dieron los romanos) se convirtió en una provincia dependiente de la República primero y del Imperio después, hasta la caída de Roma en manos de los germanos en el año 476.
  • El valle del Ebro, recorrido por una importante calzada, fue una zona estratégica como eje de comunicaciones y por su riqueza agropecuaria. Aquí la romanización fue intensa así como la fundación de ciudades, además de las grandes urbes -caso de Cesaraugusta (Zaragoza) o Pompaelo (Pamplona), surgieron pequeños municipios como Cascantum (Cascante), aldeas y villas rústicas a orillas del río.
  • En Castejón han aparecido las huellas de un núcleo habitado, en el Montecillo, con restos de columnas, mosaicos y objetos domésticos, así como enterramientos.
  • Aunque la extensión e importancia del asentamiento aún no están claras, demuestra la presencia romana en esta zona, sea vinculada a la explotación de la tierra o al tráfico comercial por el río Ebro, que entonces era navegable desde el delta hasta Vareia, en la actual provincia de Logroño.